Queridos hermanos y hermanas,
Con gran alegría iniciamos hoy la Jornada Mundial de la Juventud. Durante estos días, Guadalajara se convierte en el punto de encuentro de la juventud de la Iglesia, reuniendo a jóvenes de distintos pueblos y culturas, unidos por una misma fe en Jesucristo.
Invito a cada miembro de nuestra Comunidad a vivir profundamente este tiempo de gracia. Que no sea simplemente un acontecimiento más en nuestro camino, sino una verdadera oportunidad de encuentro con el Señor, de conversión, de fraternidad y de renovación de nuestra misión.
Vivamos intensamente cada celebración, cada momento de oración, de formación y de convivencia. Abramos nuestro corazón a la acción del Espíritu Santo, permitiendo que Él transforme nuestra vida y fortalezca nuestro compromiso de anunciar el Evangelio, también en el continente digital.
Que, al concluir esta Jornada, regresemos aún más enamorados de Cristo, más unidos como comunidad y decididos a llevar la esperanza del Evangelio a todos.
Que Nuestra Señora de Guadalupe acompañe nuestros pasos e interceda por cada joven que participa en esta Jornada Mundial de la Juventud.
¡Les deseo a todos una santa y fecunda Jornada Mundial de la Juventud!

