BENEDICTUS EPISCOPVS,
SERVVS SERVORVM DEI.
Al dilecto hijo Elias Tapia,
hasta ahora Administrador Apostólico
de la Diócesis de Nuestra Señora del Carmen,
salud y bendición apostólica.
"El que es fiel en lo poco, también en lo mucho es fiel; y el que en lo poco es injusto, también en lo mucho es injusto" (Lc 16,10). Estas palabras del Señor iluminan el ministerio episcopal como una misión de fidelidad constante, en la que quien ha sido probado en el servicio es llamado a responsabilidades mayores para edificar el Pueblo de Dios en la verdad y en la caridad.
Habiendo considerado diligentemente las circunstancias pastorales de la Iglesia que peregrina en la Arquidiócesis de Léon, y deseando asegurar su recta guía y crecimiento espiritual, Nos, en virtud de nuestra solicitud apostólica, hemos determinado proveer dicha Sede Metropolitana con un Pastor experimentado en el ministerio episcopal.
En atención, pues, a tu probada entrega, prudencia y fidelidad en el servicio de la Iglesia, y habiendo oído el parecer de quienes corresponde, te elegimos y nombramos Arzobispo Coadjutor de la Arquidiócesis de León, confiándote la solicitud pastoral de esa Iglesia particular, en comunión con su actual Pastor, y concediéndote las facultades que el derecho establece.
Por la presente, te confiamos el oficio de regir, santificar y enseñar al Pueblo de Dios que te es encomendado, en comunión jerárquica con esta Sede Apostólica, exhortándote a ejercer tu ministerio con firmeza en la fe, mansedumbre en el trato y diligencia en el gobierno.
Disponemos que esta Carta sea promulgada según la costumbre y leída en la respectiva ceremonia de toma de posesión, para que los fieles te reconozcan como su legítimo Pastor y cooperen contigo con espíritu de fe.

