saúde e bênção da parte de Nosso Senhor.
- Que o preceito dominical e das demais festas de preceito constitui obrigação grave dos fiéis de participar da Santa Missa;
- Reconhecendo, contudo, que circunstâncias pastorais particulares podem dificultar o cumprimento do referido preceito dentro dos horários ordinariamente estabelecidos;
- Atendendo ao princípio da salvação das almas, que na Igreja deve ser sempre a lei suprema;
DECRETA:
Art. 1º — Compete ao Bispo diocesano, dentro dos limites de sua jurisdição e segundo prudente discernimento pastoral, conceder por escrito indulto particular a presbíteros, para que possam celebrar a Santa Missa destinada ao cumprimento do preceito dominical ou de outras festas de preceito até as 19h (dezenove horas) da segunda-feira imediatamente subsequente, ou outro dia subsequente ao preceito, também até as 19h (dezenove horas).
Art. 2º — Tal indulto somente poderá ser concedido por motivo justo e plausível, especialmente em razão de necessidades pastorais, dificuldade grave, carência de ministros ou circunstâncias extraordinárias devidamente comprovadas.
Art. 3º — O indulto deverá especificar claramente:
I. o território ou comunidade a que se aplica;
II. o período de validade;
III. as razões pastorais que o justificam;
IV. o padre a quem se aplica.
Art. 4º — Permanece íntegra a normas pelas quais determinam que o preceito se cumpre pela participação na Missa celebrada em rito católico no próprio dia da festa ou na tarde do dia precedente, sendo a presente faculdade medida excepcional.
O presente Decreto entra em vigor na data de sua publicação, não obstante quaisquer disposições em contrário.
Mons. Rhyan FernandesSecretarius
El Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en el ejercicio de las competencias que le son propias y en fiel observancia de las determinaciones del Romano Pontífice acerca de la disciplina litúrgica de la Iglesia latina;
CONSIDERANDO:
– Que el precepto dominical y el de las demás fiestas de precepto constituye obligación grave de los fieles de participar en la Santa Misa;
– Reconociendo, no obstante, que circunstancias pastorales particulares pueden dificultar el cumplimiento de dicho precepto dentro de los horarios ordinariamente establecidos;
– Atendiendo al principio de la salvación de las almas, que en la Iglesia debe ser siempre la ley suprema;
DECRETA:
Art. 1º — Corresponde al Obispo diocesano, dentro de los límites de su jurisdicción y según prudente discernimiento pastoral, conceder por escrito indulto particular a los presbíteros para que puedan celebrar la Santa Misa destinada al cumplimiento del precepto dominical o de otras fiestas de precepto hasta las 19:00 (diecinueve horas) del lunes inmediatamente siguiente, u otro día posterior al precepto, también hasta las 19:00 (diecinueve horas).
Art. 2º — Tal indulto solamente podrá concederse por motivo justo y plausible, especialmente por necesidades pastorales, grave dificultad, carencia de ministros o circunstancias extraordinarias debidamente comprobadas.
Art. 3º — El indulto deberá especificar claramente:
I. el territorio o la comunidad a la que se aplica;
II. el período de validez;
III. las razones pastorales que lo justifican;
IV. el presbítero al que se concede.
Art. 4º — Permanece íntegra la norma según la cual el precepto se cumple mediante la participación en la Misa celebrada en rito católico el mismo día de la fiesta o en la tarde del día precedente, siendo la presente facultad de carácter excepcional.
El presente Decreto entra en vigor en la fecha de su publicación, no obstante cualesquiera disposiciones en contrario.
Dado en la Sede de los Oficios del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, a los 26 días del mes de febrero del año 2026.
