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ORACIÓN UNIVERSAL
A
Hermanos (y hermanas), confiados en la acción del Espíritu Santo que guía a la Iglesia por los caminos de la comunión y de la paz, elevemos al Padre nuestras súplicas.
℟. Señor, escucha nuestra oración.
1. Por la santa Iglesia - para que, revestida del amor que es el vínculo de la perfección, sea siempre signo de unidad entre los pueblos y fiel al Evangelio de Cristo, roguemos al Señor.
2. Por el Papa, por los Obispos y por todos los Padres Sinodales - para que, guiados por el Espíritu de inteligencia, de verdad y de paz, conozcan de todo corazón lo que te agrada y lo pongan en práctica con valentía y fidelidad, roguemos al Señor.
3. Por los trabajos de la IV Asamblea General del Sínodo de los Obispos - para que el discernimiento común, vivido en la escucha, el silencio y el diálogo fraterno, produzca frutos abundantes de comunión, misión y santidad, roguemos al Señor.
4. Por los pueblos de la tierra, especialmente por aquellos heridos por la división, la violencia y la injusticia - para que encuentren en la Iglesia un testimonio vivo del amor que reconcilia y congrega en un solo cuerpo, roguemos al Señor.
5. Por todos nosotros aquí reunidos - para que, confirmados por los santos misterios que celebramos, seamos conducidos a la verdad y busquemos siempre la gloria de tu nombre, roguemos al Señor.
Dios, Padre de misericordia, acoge las súplicas de tu pueblo peregrino y condúcenos, por tu Espíritu, por el camino de la unidad y de la paz. Por Cristo, nuestro Señor.
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B
Hermanos (y hermanas), reunidos por el amor de Cristo y confiados en que el Señor camina con nosotros, elevemos al Padre nuestras súplicas.
℟. Señor, escucha nuestra oración.
1. Por la Iglesia, Pueblo de Dios peregrino - para que, dócil a la acción del Espíritu Santo, jamás deje de invocar al Señor en la tribulación ni de alabarlo en la alegría, roguemos al Señor.
2. Por el Santo Padre y por todos los que ejercen el ministerio pastoral - para que reciban el Espíritu de sabiduría y conduzcan al pueblo confiado a su cuidado a un mayor conocimiento de la verdad y a un crecimiento continuo en la santidad, roguemos al Señor.
3. Por este Sínodo para la Comunión de los Pueblos - para que el Espíritu de Dios ilumine los debates, fortalezca la comunión entre los participantes y haga resonar, en la Iglesia y en el mundo, la voz del Evangelio de la paz, roguemos al Señor.
4. Por la familia humana - para que, adoptada como hija en el Hijo, aprenda a vivir como hermanos y hermanas, superando divisiones y construyendo caminos de reconciliación y justicia, roguemos al Señor.
5. Por nuestra asamblea - para que, unidos en el amor y en la caridad, reconozcamos la presencia de Dios entre nosotros y seamos testigos de su amor en el mundo, roguemos al Señor.
Acoge, oh Padre, las súplicas que te presentamos con confianza y haznos perseverar en la comunión, guiados por tu Espíritu. Por Cristo, nuestro Señor.
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C
Hermanos (y hermanas), en espíritu de comunión y de escucha, elevemos nuestras súplicas a Dios Padre, invocando al Espíritu Santo que guía a la Iglesia, diciendo:
℟. Ven, Espíritu Santo.
— Por la santa Iglesia de Dios, para que, reunida en el amor y conducida por la paz de Cristo, sea signo de unidad entre todos los pueblos.
— Por el Santo Padre, el Papa, para que, fortalecido por tu Espíritu, confirme a la Iglesia en la fe, en la comunión y en la misión.
— Por los Obispos y por todos los Padres Sinodales, para que reciban el Espíritu de inteligencia, de verdad y de paz, y sepan discernir lo que agrada a Dios.
— Por la IV Asamblea General del Sínodo de los Obispos, para que, en la escucha, el silencio y el diálogo fraterno, sea conducida por el Espíritu por el camino de la unidad.
— Por los pueblos de la tierra, especialmente por los que sufren divisiones, guerras e injusticias, para que el Espíritu renueve los corazones y haga florecer la paz.
— Por las Comisiones Sinodales, por la Secretaría General, la Relatoría General y la Secretaría Especial, para que el Espíritu Santo ilumine los trabajos y conduzca a la verdad plena.
— Por todos nosotros aquí reunidos, para que, confirmados por los santos misterios, seamos dóciles a la acción del Espíritu y testigos del amor que nos congrega en un solo cuerpo.
Oh Dios, Padre nuestro, que nunca dejas de conducir a tu Iglesia por la fuerza del Espíritu Santo, acoge las súplicas de tu pueblo peregrino y haznos caminar juntos en la comunión y en la paz. Por Cristo, nuestro Señor.
