Com profunda gratidão ao Senhor, aproximo-me da celebração do primeiro aniversário de minha eleição para o ministério Petrino. Ao recordar este ano de serviço à Igreja universal, elevo minha ação de graças a Deus, que em sua providência guia a Barca de Pedro e sustenta seus pastores com a força de sua graça.
Por ocasião desta data tão significativa, desejo anunciar que, no próximo 21 de junho, primeiro aniversário de minha eleição à Sé de Pedro, será publicada a Carta Encíclica MANETE IN DILECTIONE MEA (Permanecei no meu amor), inspirada nas palavras do Senhor Jesus: “Permanecei no meu amor” (Jo 15,9).
Ao longo deste primeiro ano de pontificado, esta exortação do Salvador tornou-se para mim uma fala constante e um verdadeiro programa de vida. Em um tempo marcado por rápidas transformações, desafios inéditos e profundas inquietações humanas, creio que a Igreja é chamada, antes de tudo, a permanecer firmemente enraizada no amor de Cristo, fonte da comunhão, da verdade e da esperança.
Nesta Encíclica, procurei refletir sobre a pedagogia do amor divino revelada na Sagrada Escritura, vivida na tradição da Igreja e chamada a iluminar os desafios do mundo contemporâneo, especialmente aqueles relacionados à cultura digital. O amor de Deus continua sendo a resposta mais profunda às perguntas do coração humano e o caminho seguro para a construção de uma sociedade mais fraterna e reconciliada.
Convido os bispos, presbíteros, diáconos, pessoas consagradas, fiéis leigos e todos os homens e mulheres de boa vontade a acolherem este documento com espírito de oração e abertura interior. Que sua leitura possa renovar em cada coração o desejo de permanecer em Cristo e de testemunhar, com fidelidade e coragem, o amor que recebemos do Pai.
Confiemos este caminho à intercessão da Bem-Aventurada Virgem Maria, Mãe da Igreja, para que ela nos ensine a guardar a Palavra, a perseverar na fé e a permanecer sempre no amor de seu Filho.
Com afeto paterno, concedo a todos a minha Bênção Apostólica.
Do Vaticano, aos 16 de junho de 2026, segundo ano do Nosso Pontificado.
Con profunda gratitud al Señor, me acerco a la celebración del primer aniversario de mi elección para el ministerio petrino. Al recordar este año de servicio a la Iglesia universal, elevo mi acción de gracias a Dios, que en su providencia guía la Barca de Pedro y sostiene a sus pastores con la fuerza de su gracia.
Con ocasión de esta fecha tan significativa, deseo anunciar que el próximo 21 de junio, primer aniversario de mi elección a la Sede de Pedro, será publicada la Carta Encíclica MANETE IN DILECTIONE MEA (Permaneced en mi amor), inspirada en las palabras del Señor Jesús: «Permaneced en mi amor» (Jn 15, 9).
A lo largo de este primer año de pontificado, esta exhortación del Salvador se ha convertido para mí en una luz constante y en un verdadero programa de vida. En un tiempo marcado por rápidas transformaciones, desafíos inéditos y profundas inquietudes humanas, creo que la Iglesia está llamada, ante todo, a permanecer firmemente arraigada en el amor de Cristo, fuente de comunión, verdad y esperanza.
En esta Encíclica he procurado reflexionar sobre la pedagogía del amor divino revelada en la Sagrada Escritura, vivida en la tradición de la Iglesia y llamada a iluminar los desafíos del mundo contemporáneo, especialmente aquellos relacionados con la cultura digital. El amor de Dios sigue siendo la respuesta más profunda a las preguntas del corazón humano y el camino seguro para la construcción de una sociedad más fraterna y reconciliada.
Invito a los obispos, presbíteros, diáconos, personas consagradas, fieles laicos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a acoger este documento con espíritu de oración y apertura interior. Que su lectura pueda renovar en cada corazón el deseo de permanecer en Cristo y de testimoniar, con fidelidad y valentía, el amor que hemos recibido del Padre.
Confiemos este camino a la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia, para que nos enseñe a guardar la Palabra, a perseverar en la fe y a permanecer siempre en el amor de su Hijo.
Con afecto paterno, imparto a todos mi Bendición Apostólica.
Dado en el Vaticano, el 16 de junio de 2026, segundo año de Nuestro Pontificado.

